domingo, 20 de junio de 2010

BENDITA IGNORANCIA

Tras ochenta y dos años de vida sumido en el libertinaje y el placentero ocio, el frívolo heredero murió sin descubrir que el dinero no da la felicidad -eso sólo a los pobres se les revela, y en el lecho de muerte-.

5 comentarios:

  1. Qué fuerte. Buen final, un golpazo

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  2. Encontró la felicidad? No creo
    Es bueno

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  3. Mientras no haya que pagar la escuela de las hijas, la luz, el teléfono, la comida... ¿quién piensa nimiedades?

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  4. Suscribo la opinión de Baizabal.
    Un abrazo, Cordelia.
    PABLO GONZ

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